Primero, saber de qué está hecha tu neumática
Antes de comprar cola o parches tienes que saber el material de los tubos, porque cada uno se repara de forma distinta y los productos no son intercambiables.
- PVC. Es lo más habitual en neumáticas de recreo y auxiliares. Es más ligero y barato, y muchas veces las costuras van termosoldadas. Sufre más con el sol y el calor.
- Hypalon (CSM). Más caro y resistente a los rayos UV, la gasolina y la abrasión. Es el material típico de las semirrígidas profesionales y de las de gama alta. Las costuras van pegadas.
Lo pone en la placa del fabricante o en el manual. Si no lo encuentras, pregunta al fabricante con el número de serie. Una cola de PVC no agarra en hypalon, ni al revés, así que un parche con el producto equivocado se despega en pocos días.
Encontrar la fuga
Si la neumática pierde presión de un día para otro, infla los tubos a su presión normal y pásales agua con jabón con una esponja o un pulverizador: donde haya fuga saldrán burbujas. Revisa por este orden:
- Las válvulas, que son la causa más habitual.
- Las costuras y la unión de los tubos con el espejo de popa o con el casco rígido.
- Los puntos de roce: la zona donde apoya en el pantalán o el remolque, y las asas y anillas pegadas.
- El resto del tubo, centímetro a centímetro.
Ten en cuenta que el aire se dilata con el calor: una neumática inflada por la mañana parece más blanda al anochecer sin que tenga ninguna fuga. Compara siempre a la misma temperatura.
Las válvulas
Muchas fugas se arreglan sin parche. Limpia la válvula de arena y sal, comprueba que la membrana cierra bien y aprieta el cuerpo con la llave de válvulas del fabricante. Si sigue perdiendo, el núcleo de casi todas las válvulas se puede cambiar por poco dinero. Lleva siempre esa llave y un núcleo de repuesto en el kit de a bordo.
Parchear un pinchazo pequeño
Para cortes y pinchazos de pocos centímetros en una zona plana, lejos de costuras, la reparación es asequible si tienes paciencia:
- Desinfla el compartimento y déjalo en un sitio a la sombra, seco y templado. Con mucha humedad o a pleno sol la cola no agarra bien.
- Recorta el parche del mismo material y color, con las esquinas redondeadas y unos 5 cm más grande que el daño por cada lado.
- Marca la silueta, lija ligeramente las dos superficies y límpialas con el disolvente que indique el fabricante de la cola.
- Aplica la cola en capas finas en el tubo y en el parche, respetando los tiempos entre capas. Las colas de dos componentes llevan un endurecedor y aguantan mucho más que las de un componente.
- Coloca el parche de un lado al otro, sin dejar burbujas, y pásale un rodillo con fuerza.
- Deja curar al menos 24 horas, mejor más, antes de inflar a presión de trabajo.
Un parche de urgencia en el agua sirve para volver a puerto, pero rara vez dura. Si la neumática es de varios compartimentos, seguirá flotando aunque uno se vacíe: vuelve despacio y con el peso repartido.
Lo que mejor deja en manos de un taller
- Costuras abiertas o despegadas, sobre todo en tubos de PVC termosoldados, que necesitan maquinaria.
- Cortes largos o cerca de una costura, una válvula o el espejo.
- Despegues entre el tubo y el casco rígido de una semirrígida.
- Tubos porosos o pegajosos por el sol: si el material pierde aire por todas partes, parchear no sirve. Puede compensar cambiar los tubos, sobre todo en una semirrígida con buen casco y buen motor.
Al pedir presupuesto, indica marca, modelo, año y material de los tubos, y manda fotos del daño. Pregunta si trabajan con tu material, si dan garantía sobre la reparación y si pueden recoger la neumática en el puerto.
Cómo hacer que duren más
- Protégela del sol: funda, cubierta o guárdala a la sombra. Es lo que más alarga la vida de los tubos, sobre todo los de PVC.
- Controla la presión con manómetro, sin pasarte, y recuerda que el sol la sube.
- Aclárala con agua dulce y déjala secar antes de enrollarla o taparla, para evitar moho y suciedad en los pliegues.
- Evita los roces: defensas en el pantalán y protecciones en los apoyos del remolque.
- Llévala a revisión antes de la temporada si tiene años: un taller detecta despegues y porosidad antes de que te dejen tirado.
Si tu neumática es la auxiliar de un barco mayor, aprovecha la revisión del barco para que también la miren. Y si el motor fueraborda forma parte del conjunto, en nuestra guía de mantenimiento del fueraborda tienes lo que conviene revisar cada temporada.
